21/02/2025
¿ES MEJOR LITIGAR O MEDIAR?
Hoy se despide un asunto del despacho, y no deja uno de sentir cierta nostalgia después de tanta conexión con los casos antiguos y muy peleados.
Así se ve un litigio de 12 años, con 31 tomos de extensión, que surgió de un caso que se veía muy sencillo: un simple divorcio, con ambas partes muy prósperas económicamente y una sola hija. Pintaba para ser algo de rutina.
Sin embargo, los egos y enojos de ambas partes, quizá rencores del pasado que se incentivaron cuando uno de ellos se casó de nuevo, la familia metiche que incentivaba el conflicto y los abogados que no pudimos conciliar, llevaron a que un simple asunto, tuviera unos 18 amparos, como 50 recursos y muchísimas incidencias, llevando a este volumen. Y doy gracias que no hubo carpetas de investigación derivadas de este asunto, o hubieran sido el doble de tomos.
Al final, no estoy seguro de quién ganó, pero sí lo estoy de quien perdió: la hija común. No vio a su padre para nada; tampoco recibió suficiente pensión de lo que podía dar el mismo; rompió todos sus lazos con la familia sanguínea paterna y vió pelear a su papá y mamá encarnizadamente toda su vida.
Hubiera preferido desde hace años, la solución amistosa del caso, más que el negocio. Lástima que mi clienta y el ex marido no ayudaban en nada. Gajes del oficio…
Tomado del perfil del Lic. Juan Becerril.