15/06/2026
🔵🟡🔴 ANTES DE CRITICAR, HAY QUE VALORAR EL ESFUERZO
Qué fácil es jugar un partido después de que termina.
Desde una silla, desde el celular o detrás de un teclado, muchos parecen tener la fórmula perfecta para ganar. Aparecen los técnicos, los analistas y los expertos de ocasión. Los mismos que rara vez celebran cuando se gana, pero que nunca faltan cuando llega una derrota.
Sí, Ecuador perdió. Eso nadie lo discute. Pero también enfrentó a una selección poderosa, con jugadores más rápidos, más fuertes y de gran nivel internacional. Aun así, el partido se definió por un solo gol en los minutos finales.
Al escuchar ciertos comentarios, cualquiera pensaría que Ecuador fue goleado o pasó vergüenza. Pero no fue así. Ecuador luchó, corrió, atacó y dejó todo en la cancha. La diferencia estuvo en los detalles.
Una cosa es analizar errores y otra muy distinta es despreciar el esfuerzo. Corregir es necesario; destruir por deporte no sirve de nada.
A veces da la impresión de que algunos disfrutan más de una derrota que de una victoria, porque la derrota les permite criticar, desahogarse y sentirse expertos por noventa minutos.
Yo prefiero quedarme con la imagen de un país unido, alentando hasta el último segundo. Con jugadores que no se escondieron y dieron pelea hasta el final.
Porque enfrentarse a gigantes y competir de igual a igual también tiene mérito. Perder por un gol en los últimos minutos no es una humillación; es una batalla que pudo inclinarse para cualquiera de los dos lados.
En el fútbol siempre habrá ganadores y perdedores. Pero hay algo que vale más que el resultado: la actitud de levantarse, aprender y volver a intentarlo.
Y mientras algunos siguen jugando de directores técnicos desde las redes sociales, muchos de ellos sin haber pateado un balón en su vida y otros sin poder correr ni una cuadra sin cansarse, hay quienes sí tienen el valor de ponerse la camiseta, entrar a la cancha y representar a todo un país.
Criticar desde afuera siempre será fácil; asumir el reto y dar la cara es lo verdaderamente difícil.
Eso también merece respeto.
Atentamente,
Abg. Carlos Montero 🇪🇨