15/09/2024
POPURRI DESENCANTADO
Hilario Mordaz
En tiempos de sequía,estiaje y desconexión, como así se rotula la
desgracia, situación porla que, pronto y de modo inevitable “nos
envolverán las sombras”, bien procede,como los poetas malditos o nuestros decapitados, saborear unas gotas de ajenjo. Su amargura,como insecticida o vermífugo o, porque no como absenta, puede ser el inicio de un popurrí que fusione distintos géneros, que haga unas mezclas y unas tonalidades que se muevan entre lo patético o lo cómico, lo absurdo, lo impensable y lo delirante, sin que por ello perdamos el humor; al contrario, ese ánimo nos permita, como en la buena salsa o el melancólico ballenato, también en un sanjuanito o en un albazo, reírnos,
cantar y danzar sobre nuestras desgracias, para no caer en ellas y tampoco ignorarlas. Así, antes de que adquiramos el “estatus de difuntos”, categoría descubierta en el Consejo Electoral y pronunciada con suficiencia por doña Diana Atamaint, podamos en irónica y sarcástica, en obligada rebeldía, marcar la distancia que nos hace falta y nos permita atravesar por la cascada de eventos, la suma cero de estupideces que pese a las calamidades o quien sabe que por ellas, alimentan el elenco noticioso de todititos los santos días.
En modo heavy, en duro grunge, ese que llevó al desquicio al
inolvidable Kurt Cobain, el inefable ex Presidente, informa en
coplas de amenaza, en versículos de profeta predice los atentados, los coches bomba, los asaltos, el caos que se propaga. Tiempos oscuros, paranoia al modo del excomulgado Black Sabbath, se fusiona para que los estadísticos Andruino Tomasi y Byron Villacis, compitan en otro vibrato, en una tocata en la que la destreza de los intérpretes, apenas sirve para hacer más largo e intenso, más triste, obligatorio de gritar aunque fuera por “sendas distintas” “el romance de nuestro destino”.
También hay alegrías inusitadas, sin partitura conocida, un
improvisado ritmo urbano: “ Ahora terminó, el mundo cayó, como un tonto quede yo”, se fusiona con el inmemorial San Juanito del "pobre corazón entristecido", para el zapateo en nombre de los cantores de la Liga Azul que despedidos siguen coloreando el futuro del país.
En un tortuoso e inacabado ajuste de cuentas, la réplica entre
Daniel y Verónica, al modo Pimpinella, pero en ritmo local, prosiguen en la misma copla: “Ay no se puede no se puede,
olvidar lo que se quiere”, “porque un amor que se quiere, sólo
con la tumba muere”.
El pot pourrí, en traducción literal, del francés: olla podrida, nos
trae, para variar, más de una docena de candidatos, entre otros,
uno que afirmaba no tener Rival, y así mismo ha sido, de modo que, con el corrido de homenaje póstumo a J.L Rasquiña , éste
candidato: se fini.