26/09/2026
Me preguntan por qué lo consiento tanto, y la respuesta es sencilla: en un momento de mi vida, cuando todo era difícil, solo fuimos él y yo contra el mundo. Él fue mi fuerza cuando me faltaban las ganas y la razón principal para no rendirme. Consentirlo no es un capricho; es mi forma de agradecerle por haber sido mi compañero de vida y el guerrero que me sostuvo el alma.