27/02/2026
El zapato barato y la asesoría gratuita
Imagine que entra a una zapatería y pregunta:
—¿Cuánto cuestan esos zapatos?
La vendedora no responde de inmediato.
Primero le explica:
Que la suela es antiderrapante.
Que la plantilla es de microfoam.
Que es piel genuina.
Que están diseñados para el descanso.
Que no son cualquier zapato.
Al final, le dice:
—Cuestan ₡500.
Usted responde: —Ah, gracias…
Y se marcha a comprar unos de plástico, más baratos.
Días después regresa con ampollas, dolor y molestias, esperando que ahora el zapato bueno solucione lo que el barato empeoró.
En el ejercicio del Derecho ocurre algo muy parecido.
Muchos llegan con la “dudita rápida”.
Uno escucha, analiza, explica escenarios, riesgos, estrategias y consecuencias.
A veces incluso contiene, orienta y sostiene emocionalmente.
Luego dicen:
—Gracias. Y se van.
A veces con otro abogado.
A veces a intentarlo solos.
A veces buscando lo más barato.
Por eso, las asesorías tienen un valor. Y el tiempo del abogado también.
Porque quien se va a quedar, se queda. Y quien no, aunque se le regale la información, tampoco lo hará.
Ser profesional también implica poner límites y entender que el conocimiento no se regala: se respeta.
Tomado del perfil del. Lic. Rafael Rodríguez