10/03/2026
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Resulta imposible ignorar una de las paradojas mΓ‘s evidentes del sistema de justicia en Bolivia donde su aplicaciΓ³n no siempre se percibe como igual para todos. En la prΓ‘ctica, amplios sectores de la ciudadanΓa observan con frustraciΓ³n cΓ³mo delitos de gran impacto econΓ³mico y social vinculados a corrupciΓ³n pΓΊblica, contrabando o a los llamados delincuentes de βcuello blancoβ rara vez terminan con sanciones proporcionales, mientras que personas en situaciΓ³n de pobreza enfrentan con rapidez todo el peso del sistema penal por infracciones menores, como el hurto motivado por necesidad.
Este contraste alimenta una profunda sensaciΓ³n de desigualdad ante la ley, especialmente cuando se recuerdan polΓ©micas como la del denominado puente millonario impulsado por Rodrigo Paz, cuestionado por presuntos sobreprecios, que para muchos simboliza la distancia entre los escΓ‘ndalos de alto nivel y la respuesta efectiva de la justicia. En este contexto, reflexionar sobre la imparcialidad, la eficiencia y la credibilidad institucional del sistema judicial boliviano se vuelve no solo pertinente, sino imprescindible para el fortalecimiento del Estado de Derecho.