10/02/2026
Hoy rendimos un justo y sentido homenaje a Oruro, tierra digna y valiente que, con su grito libertario, dejó una huella imborrable en la historia de Bolivia. Oruro no es solo una ciudad; es símbolo de coraje, identidad y profundo amor por la patria.
Es una tierra que acoge sin distinciones, que recibe a todos los bolivianos con los brazos abiertos y que, a través de su historia, su cultura y su gente, demuestra al mundo la riqueza y diversidad de nuestra bolivianidad. Desde sus calles, su música, sus danzas y sus tradiciones, Oruro proyecta una identidad que nos une y nos representa como nación.
Oruro nos recuerda que las grandes transformaciones no dependen únicamente del tamaño de las ciudades, sino de la grandeza de su gente. Ciudades que no forman parte del eje central, como Oruro, han demostrado, y siguen demostrando, que desde la convicción, la unidad y el compromiso se puede marcar la diferencia y aportar de manera decisiva al cambio que Bolivia necesita.
En este día especial, expreso mi reconocimiento a sus mártires, mi respeto a su historia, mi admiración por su cultura y mi afecto sincero a su pueblo trabajador, resiliente y profundamente patriota.
¡Feliz aniversario, querida Oruro! Que tu ejemplo de unidad, identidad y amor por Bolivia siga iluminando el camino de nuestro país.